Siempre tuviste la facultad de colocar sonrisas en mi rostro como nunca nadie lo consiguió aparte de Papá...
Estuviste ahí, para defenderme, para mal enseñarme, para hastiarme con abrazos, besos y cientos de chocolates...
Nunca sabré que era lo que veías en mi abuelo, nunca sabré si aquellos grises ojos alguna vez ocultaron alguna pena, alguna molestia, algo...
Tengo que esperar hasta la eternidad para que nuestras manos vuelvan a tomarse , para saber si tienes frio, para que sepas si tengo frio, si me sentaré al lado de la chimenea a leer un libro mientras tu duermes en el sillon continuo al mio...
Llevamos dos años alejados porque asi la vida lo quiso, al fin estás con la abue que tanto tiempo te estuvo esperando, y estás con mi amado Padre...
Al final, te lo llevaste...
Nunca podré volver a caminar por debajo de ese parrón , mientras te acompaño hasta el portón para ver la vista marina desde la casa, no podremos ver juntos cuando las olas rompen en las rocas, no podremos ver juntos como la gente anda compulsivamente comprando...
El verano pasado, me hiciste falta, me paré donde soliamos hacerlo, mire a mi alrrededor, todo ha cambiado... incluso, ya nisiquiera existe el hotel cerca... pero no era tan solo eso, no era los nuevos colores impuestos en la avenida... Era que tu no estabas, y recordé tu voz y tu " Pamela" en mi mente ; rompí en lágrimas... Caminé sola hasta el parque, me acordé muchísimo de ti, me senté sobre una banca, miré el mar... y en el, tus ojos, los vi reflejar.