Sin saber por qué, cuento las horas para verte...
Sin saberlo, me consumen los nervios cuando me hablas y se me acelera el corazón cada vez que te veo.
Sin saber por qué, no me gusta nada, pero me gusta todo.
Sin saberlo, me siento súmamente atraída y en frustrados intentos trato de alejarme.
Sin saber por qué, me vuelves loca.
Inconscientemente y sin saberlo, vivo con miedo de repetir errores, pero me encantass y no sé por qué, y pelear es una aventura compleja sabiendo que amo deshacerme en tus brazos...