viernes

Sin saber por qué, cuento las horas para verte... Sin saberlo, me consumen los nervios cuando me hablas y se me acelera el corazón cada vez que te veo. Sin saber por qué, no me gusta nada, pero me gusta todo. Sin saberlo, me siento súmamente atraída y en frustrados intentos trato de alejarme. Sin saber por qué, me vuelves loca. Inconscientemente y sin saberlo, vivo con miedo de repetir errores, pero me encantass y no sé por qué, y pelear es una aventura compleja sabiendo que amo deshacerme en tus brazos...